
El revisor fiscal no está autorizado para entregar directamente sus informes a terceros, incluidos los empleados de la entidad. Solo podrá hacerlo si cuenta con autorización expresa de la administración o si existe un requerimiento legal que lo exija.
La responsabilidad sobre la entrega de estos informes recae exclusivamente en la administración de la organización.
Es importante resaltar que tanto la información a la que accede el revisor fiscal como los informes que genera están protegidos por el principio de confidencialidad, de acuerdo con el Código de Ética profesional y la Ley 43 de 1990.
Consulta el suguiente documento: ConCTCP00207_2025